Una novela dura como su paisaje.
La historia de una herencia. Galen vive con su madre. La presión por quién se queda con la herencia hará que todo estalle. La crueldad será el oxigeno que se respire. Un ambiente tóxico como sólo Vann consigue. La tensión entre Galen y su madre hará que la violencia en la casa vaya aumentando. Un desfile de personajes propios de Faulkner o Melville. El sol de California golpea la novela. Un sol que refleja en un espejo y te ciega. En un momento de la novela la tensión se rompe y nace otra, otra que hará perder la cabeza al protagonista. Sigue leyendo