Necesitamos nombres nuevos (Noviolet Bulawayo)

La tristeza, la violencia y la desesperanza habitan en todos los lugares del mundo.

Darling, nuestra protagonista, vive  en Zimbabue, en un barrio de chabolas llamado Paraíso. Por sus calles deambulan todo tipo de personajes. Darling pasa los días robando guayabas junto a sus amigos en Budapest, la zona rica de la ciudad. El mayor sueño de nuestra protagonista es viajar a EEUU, allí vive su tía Fostalina. La situación en Zimbaue comienza a ser incierta tras un gople de estado, unas elecciones que después son anuladas y  una ola de violencia popular. La madre de Darling la manda a EEUU con la promesa de un futuro mejor, al menos eso dice la televisión. Pero nada es lo que parece en América, la violencia seguirá a Darling en las calles, en el instituto y en casa. La joven sentirá el desarraigo de no pertenecer a ningún lugar. Debe soportar como la miran con pena y tristeza los adultos del país de acogida. Vive al margen por su condición de inmigrante ilegal, no puede salir del país, esquiva a la policía, debe coger los trabajos que nadie quiere. Un sueño roto.

índice

Una luna llena para esta obra desoladora. Un texto que golpea cualquier esperanza. La autora muestra el vacío que siente un inmigrante cuando llega a un destino que no es el que soñó, cuando averigua que el ser humano y la realidad donde va son los mismos que los que deja. Un problema que se acrecienta con la falta de sentimiento de pertenencia. Un texto que fluye a gran velocidad. Las escenas de violencia consiguen golpear en los ojos del lector, las palabras son puños. La novela ha ganado: Premio Art Seidenbaum (2013), Premio PEN/ Hemingway, Premio Etisalat, Premio Hurston/Wright y el premio de la selección de narrativa de la National Book Foundation. Además ha sido finalista de los premios: Man Booker, Barnes y Guardian First Book.

ITEM LUNA llena

Noviolet Bulawayo (Tsholotsho, 1981) ha participado en numerosas antologías de relatos. Es Máster en Escritura Creativa por la Universidad de Cornell. Ejerce como profesora en la Universidad de Stanford. Recibió el Premio Caine de Literatura africana en 2011.

¡Disfrútela quien se atreva!