Keiko es una mujer atípica en la sociedad japonesa, tiene 36 años, no tiene pareja y trabaja de dependienta por horas. Desde su familia hasta los compañeros de trabajo se dedican a presionarla para que encuentre pareja y un empleo estable. Según las «normas sociales» es una mujer y todo su objetivo debe ser encontrar un marido. Nuestra protagonista desde pequeña ha sido rechazada por el resto de personas, no se encuentra cómoda con los demás, no entiende las emociones como ellos, no comprende los modelos sociales; por ello ha decidido refugiarse en su trabajo de dependienta, un trabajo que le da seguridad, con unas normas sencillas, con una conducta muy marcada y una rutina diaria. Lleva 18 años siendo la mejor de su establecimiento. Toda su vida cambiará cuando aparezca un nuevo compañero en la tienda, Shiraha. Sigue leyendo