Haru. Cada día es una vida entera (Flavia Company)

Un destino trazado al nacer. Un viaje interior.

Haru debe ir al dojo tras la muerte de su madre, debe convertirse en arquera. Su padre es un maestro calígrafo muy exigente y no sabría como cuidarla; eso pensó su madre cuando antes de morir hablo con la maestra del dojo. Haru no acepta su destino, es una joven inquieta, rebelde, incapaz de aceptar las enseñanzas y los ritmos de las grandes maestras. Tras huir del lugar de aprendizaje sirve junto a un humilde zapatero. Su orgullo de nuevo la traicionará. A la muerte del zapatero decide iniciar un peregrinar hasta llegar a su hogar de origen. Pronto aceptará la realidad, debe retornar al dojo 25 años después y acatar su destino. Debe ser maestra arquera.  Sigue leyendo